Aspectos destacados

1 El seguro todo riesgo construccion (TRC) cubre la mayoría de daños accidentales e imprevistos durante la ejecución de una obra.
2 El seguro todo riesgo construccion se aplica a edificación y obra civil, con amplia flexibilidad para personalizar coberturas.
3 El seguro todo riesgo construccion incluye garantías básicas como incendios, explosiones, impactos, fenómenos naturales y errores de ejecución.
4 El seguro todo riesgo construccion puede ampliarse con garantías opcionales como robo, huelgas, maquinaria y responsabilidad civil extracontractual.
5 El seguro todo riesgo construccion debe contratarse antes del inicio e indicar fechas de inicio y fin para que la cobertura sea válida.

Aunque en la actualidad no es obligatorio su contratación, uno de los seguros más recomendables para todas aquellas empresas que se dedican a la construcción y promoción de edificios, viviendas y, en general cualquier obra civil, es el seguro Todo Riesgo Construcción, también conocido como seguro TRC. Su principal ventaja es que cubre prácticamente todos los daños que se pueden producir durante la ejecución de una obra, lo que sin duda aporta una dosis extra de tranquilidad a los inversores de proyectos de construcción.

¿Qué es el seguro TRC?

La definición del Seguro Todo Riesgo Construcción o seguro TRC es muy clara y concreta. Se trata de un seguro enfocado a obras, ya sean de edificación u obra civil, que cubre prácticamente la totalidad de daños que se pueden producir de manera accidental o imprevisible durante una obra, incluidos la mayoría de fenómenos naturales.

Por otro lado, es importante remarcar que el seguro TRC se caracteriza por su gran flexibilidad y posibilidades de personalización, lo que le permite adaptarse a prácticamente cualquier tipo de obra o de cliente, incluidas algunas peticiones especiales o muy concretas y específicas.

seguro todo riesgo construcción

¿Qué aspectos cubre el seguro Todo Riesgo Construcción?

El Seguro TCR incluye un amplio abanico de daños materiales que puede producirse de modo accidental e imprevisible durante la ejecución de una obra. Estos aspectos cubiertos por una póliza estándar de un seguro TRC se denominan garantías básicas y, en conjunto, cubren los riesgos más comunes en la mayor parte de obras:

Riesgos básicos o convencionales: explosiones, incendios, choque de vehículos y otros impactos.

Riesgos provocados por fenómenos de la naturaleza y por fuerza mayor:  lluvia, inundación, viento, desbordamiento, hundimiento, terremotos y corrimiento de tierras

Riesgos producidos durante la ejecución de la obra por defectos en los materiales o en la mano de obra y errores de diseño.

Gastos adicionales provocados directamente por un siniestro indemnizable por la cobertura del seguro: demolición, desescombro, desguace, desembarre y extinción de incendios

Cualquier otra causa accidental, imprevisible y súbita que no esté excluida expresamente en la póliza del seguro.

Además de estas garantías básicas, el cliente tiene la opción de contratar garantías opcionales, como por ejemplo: huelgas, daños del equipo y la maquinaria de construcción, responsabilidad civil extracontractual o ampliaciones temporales de la cobertura. En este sentido, existe la posibilidad de ampliar la cobertura de incendios durante un mes tras finalizar la obra, entre otras posibles incidencias.

Otros aspectos importantes del seguro Todo Riesgo Construcción

El seguro TRC cubre contingencias específicas del sector de la construcción y está especialmente dirigido y recomendado a constructores y promotores, que son las figuras profesionales que realizan la inversión y que, por lo tanto, más interesado están en tener cobertura y no correr riesgos innecesarios. Lo más habitual es que el tomador del seguro sea el constructor.

Este seguro debe ser contratado un poco antes de que empiece la obra y es necesario especificar un día concreto de finalización. Ambos días tienen que quedar reflejadas con claridad en la póliza, ya que solamente quedarán cubiertos los siniestros que ocurran dentro del espacio temporal limitado por dichas fechas de inicio y final (salvo que se especifique una ampliación a través de la contratación de una garantía adicional).

El seguro Todo Riesgo Construcción no es obligatorio, pero sí muy recomendable para cubrir inversiones (en ocasiones muy importantes) y daños en obras (que suelen ser bastante habituales).

La contratación del TCR no exime a los constructores y promotores de la obligación de un seguro de Responsabilidad Civil, tal como establece el  artículo 1902 del Código Civil. No podemos olvidar que el seguro TRC y el seguro de Responsabilidad Civil son productos distintos con unas coberturas diferentes.

El objetivo de un seguro Todo Riesgo Construcción es cubrir los daños y pérdidas materiales que se puedan producir durante el transcurso de la obra, siempre y cuando ocurran como consecuencia de los motivos reflejados en las garantías básicas, o bien adicionales si el cliente las ha contratado. Los casos que dan derecho a indemnización son básicamente accidentes, del tipo incendios o catástrofes naturales. Pero también puede cubrir otras cuestiones, como podría ser el robo, actos vandálicos, consecuencias derivadas de defectos en los materiales u otras garantías adicionales pactadas entre la aseguradora y el cliente.

Tranquilidad que se construye

En una obra, los imprevistos no avisan: un incidente, un fenómeno meteorológico o un error puntual se traducen en retrasos, sobrecostes y tensión con inversores y proveedores. Por eso, como empresa, contar con la seguridad de estar protegidos durante la ejecución es una decisión estratégica: permite salvaguardar la inversión, mantener el control del proyecto y seguir avanzando con confianza, incluso cuando surgen incidencias.

Si quieres valorar qué cobertura encaja mejor con tu obra, en RibéSalat te ayudamos a analizar riesgos, definir capitales y configurar un seguro todo riesgo construccion (TRC) adaptado a tus necesidades. Contacta con nosotros y recibe asesoramiento profesional.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta un seguro todo riesgo construcción?
El seguro todo riesgo construcción (TRC) suele moverse en una horquilla aproximada del 1% al 5% del valor de la obra, pero el precio final cambia mucho según tipología, duración, ubicación, medidas de seguridad, coberturas añadidas (p. ej., robo, mantenimiento), límites y franquicias. Para una obra de 1.000.000 €, podría situarse entre 10.000 € y 50.000 €, y la forma fiable de afinarlo es pedir cotización con memoria de obra y capitales asegurados.
¿Qué exclusiones son más habituales en un seguro todo riesgo construcción y cómo se negocian para una obra concreta?
Las exclusiones más comunes suelen girar en torno a daños provocados intencionadamente (dolo/fraude), y a la lógica técnica de que se excluye la parte “viciada” (el elemento defectuoso en sí), mientras se puede cubrir el daño consecuencial sobre el resto de la obra; además, el TRC no está pensado para daños a terceros. Para negociarlas, la clave es trabajar las condiciones particulares: declarar correctamente métodos constructivos y trabajos sensibles, aportar documentación técnica (proyecto, estudio geotécnico, plan de riesgos), y pedir endosos para ampliar lo crítico (p. ej., robo, periodo de mantenimiento, pruebas, ampliaciones de plazo) ajustando sublímites y franquicias a la obra.
¿Qué franquicia conviene elegir en un seguro todo riesgo construcción según el tamaño del proyecto y el presupuesto de contingencias?
La franquicia es el “importe que asumes” por siniestro y, en general, cuanto más alta sea, más baja tiende a ser la prima, pero te exige más caja si hay parte. En obras pequeñas o con contingencia ajustada, suele encajar una franquicia baja para evitar tensiones de tesorería; en obras grandes, con control de riesgos y contingencia sólida, una franquicia más alta puede compensar si el ahorro de prima es relevante y el equipo puede absorber siniestros menores sin fricción. Lo práctico es fijarla por debajo del umbral que tu contingencia puede cubrir “sin drama” y alinearla con quién soporta el coste en el contrato (promotor/constructor).
¿Puede contratar un seguro todo riesgo construcción una comunidad de propietarios, un autopromotor o un particular que reforma una vivienda?
Sí, aunque lo habitual es que lo contrate el constructor, también puede hacerlo el promotor u otras figuras que intervengan en la obra. También existen casos habituales de autopromotores y particulares que encargan rehabilitaciones integrales que lo suscriben como tomadores. La estructura típica es que el tomador sea quien lidera y paga, y se incluyan como asegurados los intervinientes que correspondan según la póliza.
¿Cubre un seguro todo riesgo construcción los daños a inmuebles colindantes y a terceros durante los trabajos, o requiere póliza aparte?
Por regla general, el TRC se centra en daños materiales a la propia obra y suele excluir los daños a terceros, por lo que para colindantes, viandantes, clientes, etc., normalmente necesitas una póliza de Responsabilidad Civil (del constructor y/o del promotor), a veces con extensiones como RC cruzada o patronal según el caso. Es importante coordinar ambas para que no queden huecos entre lo que es “daño a la obra” y lo que es “daño a terceros”.
¿Cómo se asegura la maquinaria alquilada y las herramientas del contratista dentro de un seguro todo riesgo construcción?
Se puede asegurar si se incluyen expresamente como bienes asegurados y se declaran correctamente: maquinaria fija o temporal, herramientas, casetas/oficinas de obra y materiales acopiados pueden formar parte del alcance del TRC, pero hay que revisar sublímites, requisitos de custodia y si el contrato de alquiler exige que el arrendatario asegure el equipo. En la práctica, se lista lo que es propio vs alquilado, se aseguran capitales coherentes y, si el TRC no da el alcance suficiente (p. ej., equipo muy valioso o necesidades específicas), se complementa con una póliza de equipos/maquinaria de contratista.
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