Mejores herramientas de diagnóstico y evaluación de riesgos

El entorno en el que se encuentra una empresa va a acabar afectándola de un modo u otro. Esto es algo inevitable. En dicho contexto, la organización puede encontrar tanto oportunidades de desarrollo y crecimiento, como también enfrentarse a riesgos que deben ser previstos y detectados para poner, cuanto antes, las medidas oportunas que evitan o reduzcan sus consecuencias.

En esta cuestión las herramientas de diagnóstico y gestión de riesgos juegan un papel fundamental, ya que en su correcta elección y manejo está la clave para gestionar adecuadamente los riesgos, evitando que se descontrolen y acaben poniendo en peligro la viabilidad de la empresa, su rentabilidad, productividad y, en algunos casos, hasta su supervivencia.

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¿Qué es un riesgo empresarial y con qué tipos podemos encontrarnos?

 

Un riesgo empresarial es la posibilidad de que se produzca un perjuicio o daño que, de un modo imprevisible, pueda afectar a una empresa. Además de por su aleatoriedad, la peligrosidad de los riesgos se encuentra también en su amplia tipología, que hace que el peligro aceche desde muy diversos flancos. 

La mayoría de riesgos que pueden afectar a las empresas, pueden asociarse a alguno de los siguientes grupos:    

  • Riesgo interno o inherente. En este grupo se incluyen los riesgos relacionados exclusivamente con factores de la propia empresa, como la gestión de la calidad, los procesos de producción o el funcionamiento de los recursos humanos.  

  • Riesgo de mercado. La situación global del mercado del ámbito o sector al que pertenece una empresa puede afectar a sus ventas, valor y cotización.

  • Riesgo operativo. Posibilidad de sufrir pérdidas económicas por un error humano, fallos en los procesos u otros imprevistos.

  • Riesgo tecnológico. Posibilidad de sufrir un ciberataque o un grave fallo informático que implique riesgos graves como: el robo de datos de la propia empresa o de terceros o sufrir un sabotaje en el software de la empresa que dificulte o impida su normal funcionamiento.

  • Riesgo legal. Posibilidad de multas o sanciones por incumplimiento de leyes o normativas, negligencias, cuestiones de responsabilidad civil, etc. 

  • Riesgos financieros. Este tipo de riesgo se asocia a fluctuaciones en el mercado, tensiones de tesorería, inversiones fallidas, etc. que pueden afectar a la viabilidad económica de la empresa. 

Estos son los riesgos que más posibilidades tienen de sufrir la mayoría de empresas, aunque existen otros, como los riesgos de auditoría, que se producen por fallos en el asesoramiento o recomendaciones inapropiadas por parte de terceros.

 

Cómo gestionar los riesgos: principales herramientas de diagnóstico y evaluación

 

La complejidad y variedad de los posibles riesgos hace imprescindible el uso de herramientas de diagnóstico por parte de las empresas, con el fin de poderlos identificar correctamente, evaluar su alcance potencial y tomar las medidas adecuadas.

 

Herramientas más eficaces de diagnóstico de riesgos 

 

Estas son algunos de los sistemas metodológicos y herramientas de diagnóstico más efectivos para identificar los riesgos a los que se enfrenta una determinada empresa o un profesional: 

  • Análisis de procesos: El principal objetivo de este sistema es detectar riesgos operativos durante los protocolos y procesos de trabajo de la empresa en su día a día.

  • Cuestionario: La idea es implicar a los trabajadores en la detección de posibles riesgos que la dirección de la empresa desconoce o no ha considerado. Se trata de aprovechar la experiencia y el conocimiento exhaustivo del empleado en su trabajo diario para evitar que alguna amenaza potencial pase inadvertida. 

  • Brainstorming: Es un método parecido al cuestionario, pero en esta ocasión, la exposición de los posibles riesgos es oral, fomentándose el debate y la discusión de los empleados en función de su cargo o puesto en la empresa. 

  • Benchmarking: Detección de riesgos basada en la comparación con otras empresas del mismo entorno o sector con el fin de identificar riesgos comunes. 

Es importante que la identificación y análisis de riesgos esté integrada en los objetivos generales de la empresa y realizar un clasificación previa y estructurada de todas las amenazas de un modo sistemático, revisándose cada cierto tiempo. De esta forma, evitaremos que una desactualización se convierta en algún tipo de vulnerabilidad que acabe poniendo en peligro la fiscalidad, economía, productividad y/o viabilidad de la empresa. 

Una última e importante recomendación relativa al tratamiento de los riesgos es procurar transferir los mismos al mercado asegurador, mediante las múltiples soluciones que pueden proteger de una forma muy amplia la mayoría de situaciones imprevistas y accidentales que puedan poner en peligro la continuidad del negocio.

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